Terapia asistida con animales

Chicas con perros

Los efectos beneficiosos en la salud que produce la relación del hombre con los animales han sido intuitivamente aceptados desde siempre, pero es a partir de mediados de la década de los 60, cuando empiezan a efectuarse investigaciones en este campo, y del resultado de éstas, se desprende el hecho que los animales de compañía proporcionan notable alivio a las dolencias y calamidades, tanto corporales como espirituales de los seres humanos.

En la actualidad un gran número de personas desconocen la influencia positiva que los animales pueden ejercer sobre la vida cotidiana de las personas con trastornos de salud. Los innumerables beneficios de esta interacción, son del todo comprobables ya que se trata de algo real y vivido por el hombre desde tiempos remotos. Se trata de concientizar y aprovechar al máximo los aspectos positivos de la relación del hombre con el animal.

Dos disciplinas diferentes

Lo que comenzó como un ensayo fruto de la casualidad, ha terminado constituyendo dos prácticas muy eficientes que hoy en día se conocen como Actividad Asistida por Animales (A.A.A.) y Terapia Asistida por Animales (T.A.A.). El primero de estos programas propone encuentros o visitas en las que se incorpora y juega un papel básico el animal. Se trata de algo espontáneo y no regulado, es decir, que el terapeuta puede ser perfectamente un voluntario no profesional y, por lo tanto, no se registran los avances y no existen objetivos concretos. Los entornos en los que se desarrolla una A.A.A. pueden ser de lo más variopinto y no son específicos.

La T.A.A. es algo mucho más serio y ordenado. Se plantean una serie de objetivos y metas para la recuperación de un paciente que, por norma general, no ha mejorado con la medicina tradicional. Así pues, los progresos dentro de esta terapia se van recogiendo para el estudio, el establecimiento de valores en la evolución y el diagnóstico. Éstos son algunos rasgos por los que se diferencian ambos tratamientos y porque la persona que controla el proceso es un fisioterapeuta o un psicólogo, es decir, alguien cualificado.

¿Qué son las terapias con animales?

Son las terapias de recuperación que se efectúan mediante el apoyo de un animal, la mayoría de personas, inconscientemente reaccionan de manera positiva hacia la relación con animales de compañía, los estudios efectuados sobre este tema, demuestran que lo que los terapeutas no han conseguido por medios habituales, se consigue a través del apoyo animal.

¿A qué personas puede ayudar esta terapia?

Señora mayor con gato

Los grupos de personas a las que se les puede aplicar la terapia con animales, son múltiples, quizás en los que el efecto terapéutico es más notorio, son los niños y los ancianos, pero hay muchos más como podrían ser los enfermos terminales, con problemas psiquiátricos, drogadicción, incluso existen unas nuevas terapias para la reinserción de delincuentes, a continuación expondremos los grupos más relevantes:

La 3ª Edad

Los ancianos son un grupo al que la compañía de los animales les anima y les revitaliza. Esto sucede ya que tienen que adoptar posición de responsabilidad con el animal, así se ven forzados a salir a la calle e incluso las acciones más sencillas como darles de comer o jugar con ellos les supone un ejercicio extra, el cual les mejora físicamente.

En definitiva, el contacto con los animales sirve en una doble dirección: individualmente, estimula al anciano para estar más activo, «sentirse más válido» y mejora su estado de ánimo; y, ayudado también por esto, favorece la comunicación entre los abuelos, lo que a su vez mejora su calidad de vida. Esos estímulos contribuyen al ejercicio mental e incluso beneficia a la memoria, e acuerdan del perro, preguntan por ély eso les ayuda también a recordar otros aspectos de sus vidas.

Los niños

El efecto que producen las terapias animales en los niños tiene múltiples vertientes, por ejemplo hablaremos de la equino terapia, dirigida a los niños con discapacidades en el habla, esa terapia les obliga a ejercitarse para conseguir un efecto sobre el equino. También está la terapia aplicada a los niños en convalecencia o con enfermedades importantes, aquí el animal hace las veces de compañero y evita que el niño se centre en exclusiva en su enfermedad, produciéndose así efectos rápida mejoría.

Enfermos

Actualmente se está usando el sistema de visitas a enfermos, ésto consiste en que el propietario hace una visita con su animal al enfermo, bien sea en el hospital o bien en su domicilio, estas visitas son de gran ayuda, ya que durante el rato que dura la visita, el enfermo olvida temporalmente su situación para centrarse en la mascota que lo visita, esta terapia ha demostrado que se producen grandes mejoras y se acelera el proceso de recuperación.

La presencia de animales, atenderles, jugar con ellos, recibir sus atenciones, constituyen una forma eficaz de relajación, entrega y fuente de cariño. Los animales son capaces de escuchar durante horas, sin realizar discriminaciones, ni juicios de valor.

Las mascotas se han convertido en eficientes coterapeutas, capaces de ayudar a los enfermos convalecientes por el mero hecho de estar presentes. Son capaces de devolver la sonrisa a los deprimidos, calmar a los violentos o fortalecer a los enfermos. Han servido a niños autistas, a personas con cardiopatías, a enfermos de SIDA, y en general, a marginados por la edad, la Justicia o la soledad.

Objetivos de la Terapia Asistida por Animales

Niña con perro

Los animales pueden ser incorporados a una gran variedad de programas. Para involucrarse en una actividad de terapia asistida por un animal, se deben de tener definidos cuáles son los objetivos personales a ser logrados por el programa de terapia.

Estas son algunos de los objetivos principales a considerar:

Beneficios físicos

Beneficios psíquicos

Beneficios Educacionales

Beneficios Sociales.

Beneficios de la AAA y la TAA

La interacción entre el hombre y el animal, puede promover los siguientes beneficios, en todas las edades, y en una gran variedad de situaciones. (entre otros).

Empatía
(Identificarse con, y comprender los sentimientos y motivaciones del otro).

Algunos estudios demuestran, que los niños que viven en hogares en los que el animal es considerado parte de la familia, demuestran una mayor capacidad de empatía, con respecto a aquellas familias sin animales.

Los niños ven a los animales como iguales. Es más fácil enseñar a un niño a demostrar empatía con un animal que con una persona. Con los animales, lo que ves, es lo que hay. Los humanos no somos tan directos. Podemos enseñar a un niño a “leer”, el lenguaje corporal de un perro. Es más fácil comprender lo que está sintiendo un animal, que lo que siente un ser humano, ya que el animal es más lineal y vive el momento. Cuando lo niños se hace mayores, su habilidad para empalizar con un animal, le sirve para generalizarlo en su experiencia con el resto de las personas.

Proyectar la atención
(Focalizar la atención de uno mismo a otro).

Las personas con baja autoestima, puede aprender a proyectar su atención en el entorno. Con ello pasan de hablar y pensar en sus problemas, a hablar y pensar en los animales. (Los cuales tienen la virtud de estar casi siempre contentos).

Alimentación
(Promover el crecimiento y desarrollo de otro ser vivo).

Las habilidades alimentarías son aprendidas. No obstante, muchas personas no adquieren estas habilidades a través de los canales tradicionales; la familia. Aprendiendo a cuidar las necesidades de un animal, incluida la alimentación, muchos aprenden éstas habilidades no aprendidas. Psicológicamente cuando una persona alimenta a un animal, su necesidad de ser alimentado también se desarrolla.

Relación
(Relación de mutua confianza o sensación de unión con otra persona).

Los animales pueden abrir canales de seguridad emocional, que a veces no se consigue con el terapeuta.
En situaciones terapéuticas, pueden promover ambientes de seguridad emocional. Si el terapeuta tiene un animal en su despacho, “no puede ser tan malo”. La presencia del animal puede convertirse en un abrelatas de la resistencia inicial del paciente. Los niños proyectan especialmente bien, sus sentimientos y experiencias hacia un animal.

Aceptación
(Aprobación o recepción favorable)

Los animales tienen la facilidad de aceptarte incondicionalmente. No les preocupa como es esa persona, ni lo que dice. No juzga, perdona y no tienen dobles intenciones.

Entretenimiento

Como mínimo, la presencia de un animal puede resultar entretenida. Incluso las personas a las que no les gustan, disfrutan observando sus juegos y reacciones. En Unidades de Larga Estancia, se ha comprobado que reducen notablemente la angustia de la hospitalización.

Socialización
(Búsqueda y disfrute con la compañía de otros).

Algunos estudios han demostrado, que en las visitas de perros y gatos, hay una mayor alegría e interacción entre los residentes que en ninguna otra terapia. Consigue mejorar la socialización de tres formas: entre los pacientes, entre los pacientes y el personal, y entre los pacientes, el personal y la familia o visitas. El personal suele encontrar más facilidades a la hora de dirigirse a los pacientes durante y después de las visitas. La familia suele ir a visitar a los familiares, sobre todo en el caso de los nietos/as, los cuales, disfrutan mucho cuando el animal visita a su abuelo/a.

Estimulación mental

La estimulación mental se produce mediante el incremento de la comunicación con otras personas, trabajando la memoria, y mediante el entretenimiento que se deriva del animal. En situaciones de depresión, la presencia del animal sirve para “renovar la atmósfera”, incrementar la diversión, la risa y el juego. Estas distracciones ayudan a disminuir los sentimientos de soledad de las personas.

Contacto físico

Se ha escrito mucho de la correlación entre el contacto físico y la salud. Niños/as que no son sido objeto de contacto físico no desarrollan relaciones sanas con otras personas, y a menudo tiene problemas de desarrollo. Algunas personas no aceptan el contacto físico de otra, pero un animal peludo, que da calor, si es aceptado. Hay programas destinados a personas que han sido objeto de abusos físicos y sexuales, en los cuales el personal y los voluntarios, no tiene permiso para tocar a los pacientes. En estos casos tener un animal, para sujetarlo, abrazarlo y acariciarlo, supone un gran beneficio ya que les permite recuperar el contacto físico.

Beneficios físicos
(Efectos positivos en el funcionamiento físico del organismo).

Mucha gente se relaja en presencia de un animal. Algunos estudios demuestran un descenso en la presión sanguínea y en la tensión arterial. Incluso mirar un acuario, puede reducir la ansiedad.

¿Qué entidades la llevan a cabo?

Son pocas las entidades que hemos localizado, aunque estamos seguros que son muchas las que hoy en día usan terapias animales, a continuación ponemos la información de la que disponemos:

Equinoterapia

Adoptastur es una asociación protectora de animales de Asturias formada por voluntarios y financiada exclusivamente por particulares, que con pocos recursos y muchas ganas, trabajamos para que cada animal tenga un hogar.

¡Échanos una pata!

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